Horacio Croxatto: “Las mujeres tienen derecho a abortar”

Horacio Croxatto: “Las mujeres tienen derecho a abortar”

Por Camila Muñoz

Horacio Croxatto (80) es médico cirujano, biólogo y científico. Más de la mitad de su vida la ha dedicado a investigar sobre reproducción humana y fertilidad. Es considerado una eminencia mundial en anticoncepción. Demostró científicamente el mecanismo de acción de la anticoncepción de emergencia y tempranamente se transformó en su defensor “inclaudicable”. Es uno de los inventores del implante subcutáneo que millones de mujeres utilizan como contraceptivo en la actualidad. Así, entre 1973 y 2009, fue miembro activo del Comité Internacional para la Investigación en Anticoncepción del Population Council (Nueva York) y entre 1985 y 2008 presidente del Instituto Chileno de Medicina Reproductiva (ICMER).

Actualmente es director del Center for Integrative Medicine and Innovative Science (CIMIS), dependiente de la Facultad de Medicina de la Universidad Andrés Bello, y el año pasado recibió el Premio Nacional de Ciencias Aplicadas y Tecnológicas por su destacada trayectoria en materia de investigación, la misma que una década atrás le valió su salida de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

Anticoncepción

En la década del 60, Horacio Croxatto recibía el título de doctor en medicina en la Universidad Católica de Chile, para luego realizar sus estudios posdoctorales en neuroendocrinología en el National Institute of Health de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) por dos años. Tiempo después se encaminó por la senda de la endocrinología reproductiva y junto a Sheldon J. Segal crearon el anticonceptivo subdérmico o implante subcutáneo.

En retrospectiva, Croxatto declara que los anticonceptivos fueron un cambio completo a lo establecido, “fue una revolución, era una novedad revolucionaria que las mujeres pudieran decidir cuándo tener hijos. Eso era totalmente contrario a la religión. Se rompió un esquema que indicaba que los padres tenían relaciones sexuales que resultaban en hijos o hijas para los que no estaban preparados o no querían recibir”, comenta.

Para el investigador, la anticoncepción es esencial y poder disfrutar de la sexualidad libremente también. Bajo esa misma premisa, le sorprende que al 2017 continúen dudas acerca de los mecanismos de acción de la píldora del día después. “No hay evidencia de que haya fecundación en una mujer que use un anticonceptivo de emergencia, así que no tiene ningún sentido poner en duda esto”.

Agrega que la píldora del día después se instaló en países donde el aborto no era un problema y no estaba sancionado socialmente. “El nacimiento de la píldora del día después no fue problema, ha sido un problema en países como el nuestro donde se supone que el tratamiento que le dan a la mujer mata al feto en gestación”.

Penalizar aborto, una injusticia social

Chile es una de los seis estados del mundo donde está prohibido el aborto de manera absoluta. El 76,8% de las personas entrevistadas está de acuerdo con la despenalización del aborto, sumando la interrupción de las gestación bajo las tres causales que se discuten en el parlamento y bajo cualquier circunstancia según la Encuesta Radio Cooperativa-Imaginaccion Trimestral 2017.

Horacio Croxatto proviene de una familia católica. Su formación escolar fue junto a una congregación de sacerdotes franceses. “Partí con una visión contraria al aborto y  una vez que estudié medicina, empecé a darme cuenta de cómo son las cosas en realidad y cambié de opinión”. Como docente de la Universidad Católica tiene muy presente la vez que leyó un artículo en el diario donde se informaba de la intención que tenía el senador Hernán Larraín (UDI) de aumentar la penalización en casos de aborto a través de un proyecto de ley.

Fue en ese momento que Croxatto, junto a otros profesionales de la salud, escribieron una carta al medio, explicando que esa iniciativa era una injusticia social para las mujeres. Se la enviaron a todos los parlamentarios mientras recuerda que por fortuna ese proyecto no avanzó. Esa carta sería un freno a sus opiniones sobre el derecho a decidir de las mujeres. Posterior a la circulación de la misiva, el rector de la Universidad Católica, Pedro Pablo Rosso, recibió un mensaje claro por parte del Vaticano y el Papa Benedicto XVI: “No queremos que este doctor abortista esté en la lista de profesores de la UC”.

Pasan los años y Croxatto aún cree que en Chile y en buena parte del mundo, continúan habiendo causas injustas para las mujeres, bajo esa premisa reitera su acuerdo con el proyecto de ley de aborto en tres causales, “considero que la mujer tiene derecho a abortar”, sosteniendo que en Chile este debate llegó de manera tardía: “El Ejecutivo tarda siempre mucho, en general. No creo que haya ninguna causa en específica. El Estado dejó pasar este tema mucho tiempo y llegó un momento en que no resistió más y lo enfrentó”.

En Chile 1 de cada 3 mujeres sufre o ha sufrido violencia sexual o física. Mientras que el 66% de las mujeres embarazadas por violación tiene menos de 18 años; el 12% tiene menos de 14 y el 7% menos de 12 años, de acuerdo a cifras del Anuario Estadístico del Poder Judicial 2016.

La causal violación ha sido una de las más polémicas debido a que son principalmente niñas y adolescentes menores de edad las involucradas. Para Horacio Croxatto en caso de violación, un punto clave a discutir es la interrupción del embarazo antes de las 12 semanas en la causal violación, porque los derechos del feto no están por sobre los de las mujeres: “Sin mujer no hay feto”, sentencia.

Las décadas de reivindicaciones por leyes que amparen y den muestras claras en materia de consagrar los derechos de las mujeres deben significar un avance a nivel global, tal como lo piensa el científico chileno: “el país está preparado para el aborto bajo tres causales”.

Objeciones y educación sexual

Las tres causales que comprende la ley en debate, inviabilidad fetal letal, razones terapéuticas y violación, han constituido una vulneración al derecho a la integridad y dignidad de las mujeres. Por ello, el papel de los médicos es fundamental en la discusión del aborto en el país, ya que el negarse a practicar el procedimiento ponen en riesgo la atención oportuna de cientos de mujeres. 

La opinión de Horacio Croxatto respecto a la objeción de conciencia de los médicos sobre practicar un aborto o no es clara: “Si en su conciencia es no, deberá ser no”, expresa. Explica que el aborto es un tema que aún genera temor en los profesionales de la salud y a raíz de lo mismo, son más médicos que se llaman “pro vida” los que aparecen en los medios de comunicación. “Quizás porque existe miedo a enfrentar una realidad; otros tendrán miedo de decir que lo apoyan (el aborto)”.

Para Horacio Croxatto el aborto se puede evitar con mejor educación sexual y con métodos anticonceptivos adecuados y accesibles que permitan disfrutar de las relaciones sexuales sin riesgo. Para el científico, la educación sexual es clave en el avance del país y debe imponerse en las salas clases, “se debe enseñar sobre sexualidad, sobre los métodos anticonceptivos disponibles y finalmente sobre el aborto”, remarca.

 

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