Ciberacoso afecta más a mujeres jóvenes y a periodistas

Informe destaca que 9 millones de mexicanas han sido sufrido de esta conducta en Internet ; las periodistas o comunicadoras y las defensoras de derechos humanos son las más atacadas

CIUDAD DE MÉXICO

Acoso en redes sociales, amenazas, desprestigio y ciberataque son algunos de los tipos de violencia online que han sufrido 9 millones mexicanas, un problema que afecta más a jóvenes, periodistas y comunicadoras y defensoras de derechos humanos, según el informe Violencia en línea contra las mujeres en México.

El colectivo feministas Luchadoras en colaboración con 13 organizaciones de derechos humanos en México realizó el informe, que fue enviado a la relatora de la ONU sobre violencia contra las mujeres a principios de este mes.

Aunque hay pocos registros sobre la violencia en línea contra las mujeres, el informe destaca el único dato estadístico que dimensiona el problema: 24.5% de los mexicanos ha sufrido de ciberacoso en sus diferentes formas, 47.9% fueron mujeres (9 millones de féminas), datos del Módulo sobre Ciberacoso del 2015 de Inegi.

Entre los tipos de acoso digital contemplados en la encuesta está la recepción de contenido multimedia (13.8%), spam o virus (23.7%), llamadas telefónicas (13.5%), contacto con identidades falsas (13.4%), registro en sitios web (10.7%), recepción de mensajes (9.7%), robo de identidad (7.7%), rastreo de sus sitios web (3.9%), daño a través de la divulgación de información personal (3.2%), y el robo de contraseña (0.5%).

INTERNET Y REDES, LA CUEVA DEL LOBO

El internet y las redes sociales se han vuelto medios que los agresores utilizan con frecuencia para violentar a las mujeres.

A través de redes sociales, las agresiones online contra mujeres van desde los ataques de grupos organizados, también conocidos como “online trolls“, para difundir discursos de odio e incentivar la violencia de género y hasta la difusión en redes sociales de videos con contenidos machistas o sexistas o imágenes para humillar o burlarse de las mujeres.

Además de los tipos de agresiones mencionadas, en México también hay en Internet una tendencia para culpar y responsabilizar a las mujeres, tanto en campañas, como a nivel de legislación, en los medios de comunicación y la conversación social, apunta el informe.

“Esto no sólo las revictimiza, además tiene como consecuencia la autocensura: las mujeres optan por dejar de usar las tecnologías y redes sociales. Se limita así no solo su derecho a la libertad de expresión, sino también el derecho de acceso a la información en línea”.

A nivel mundial, el grupo más vulnerable a la violencia contra mujeres son las jóvenes entre 18 y 30 años. En México, las periodistas o comunicadoras y las defensoras de derechos humanos son las más atacadas.

En México prevalece un contexto grave de violencia contra periodistas y activistas como resultado del ejercicio de su profesión, que impide el pleno ejercicio de la libertad de expresión y la defensa de los derechos humanos”.

Según datos de Artículo 19 citados en el informe, en 2015 hubo 84 ataques contra periodistas y comunicadoras, de los cuales 23 fueron amenazas y 6 de ellas a través de redes sociales, por hostigamiento, acoso sexual, amenazas, campañas de desprestigio con connotación sexual, fotomontajes difundidos para estigmatizar a la víctima y la publicación de fotos y material privado sin consentimiento.

Para 2016, las agresiones online contra periodistas y comunicadoras pasaron de ser un tercio en el año inmediato anterior a la mitad del total de casos registrados por año.

Entre 2012 a 2014 hubo en México 615 agresiones contra quienes defienden el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia. La intimidación y el hostigamiento psicológico, seguido de calumnias, señalamientos y campañas de desprestigio son las agresiones más frecuentes.

LOS DAÑOS

En México, la violencia online contra las mujeres es menospreciada por ciudadanos y autoridades, a pesar de que estas agresiones pueden derivar en daños físicos y psicológicos y vulneraciones a los derechos humanos de las víctimas.

Al tratarse de ataques que se cometen dentro del ámbito “virtual”, no se consideran “reales”, aunque por el contrario se manifiestan en espacios que son considerados muy personales para quienes reciben este tipo de ataques como son sus números celulares y sus cuentas de redes sociales”, se lee en el informe.

Estas agresiones tienen un impacto profundo en la vida de las mujeres. Por un lado, pueden generar daños emocionales y físico, así como a la reputación de las víctimas; por el otro, pueden constituir violaciones a los derechos humanos, como derecho a la privacidad, a la intimidad, a la libertad de expresión e información y acceso a la justicia y garantías judiciales.

Entre las mujeres mexicanas sobrevivientes a este tipo de violencia, algunos de los síntomas son daños emocionales, como crisis nerviosas, estrés, paranoia y miedo; físicos, como autolesión, pesadez, nauseas o falta de apetito; y otros, como miedo a salir, autocensura y restricción propia a moverse en diferentes entornos.

Por ALEJANDRA ARTEAGA/ HUFFINGTON POST MÉXICO

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