Municipales 2016 en clave diversidad

Municipales 2016 en clave diversidad

En los próximos días enfrentaremos una nueva elección de autoridades locales, en nuestros municipios. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) evidencia una baja presencia de mujeres en las elecciones municipales chilenas.

Las mujeres constituyen solamente el 25,2% de las y los concejales y, el 12,5% de alcaldesas/es electos a lo largo del país, lo que resulta preocupante si consideramos que se trata de porcentajes que no han aumentado en las últimas cuatro elecciones. Es decir, desde el 2000 a la fecha no se registran avances concretos en esta materia.

Se aprecia también que uno de los factores relacionados con que pocas mujeres resulten electas, es porque pocas mujeres son candidatas. De acuerdo a los datos de las elecciones realizadas entre el 2004 y el 2012, el porcentaje de candidatas a concejalas sí aumentó de 21% a 26%. Sin embargo, el de candidatas a alcaldesas disminuyó de 17% a 15%, cifra que además se relaciona con que en las últimas elecciones solo un 12,5% de las alcaldías fueron alcanzadas por mujeres.

Las candidatas que presentamos en este reportaje, intentan a través de sus propuestas de gobierno local, dar una mirada sobre su participación en este proceso municipal y cómo es posible avanzar hacia un política más igualitaria, diversa y democrática.

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Carmen Luz de la Prida, candidata a concejala de La Serena: “Tomé una candidatura que usara las palabras equidad de género, feminismo a pesar del costo”. Leer más

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03Niki Raveau, candidata a concejala por Santiago

“La política es un espacio que la masculinidad hegemónica nos ha usurpado históricamente”.

Por Sebastián Gárate A

Ad portas de las elecciones Municipales 2016 que se realizarán el próximo 23 de octubre, un estudio del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) analizó el número de candidatas a cargos públicos de los últimos 20 años. Los resultados fueron críticos para el género, destacando un quehacer político aún en deuda de liderazgo femenino, donde el número de mujeres alcaldesas pasó de un 7,2% en 1992, a un 12,5% en 2012, que equivale a 43 alcaldías lideradas por mujeres versus 302 obtenidas por los hombres.

Hace un año decidió no usar más el nombre de Nicolás; ni otros derivados más pequeños y neutrales. Tiene 39 años y anda en Lomboard hace 25. Vivió en Brasil. Es vegana y le encantan los animales. Se considera metalera, aunque escucha ópera y a Violeta Parra. Le gusta leer. Estudió Licenciatura en Artes, luego obtuvo la Pedagogía y finalmente hizo un Magíster en Historia: es historiadora especialista en arte chileno de vanguardia de los años 70 y 80. Tiene una publicación que se llama “Revista Cal, una historia”, en la Universidad de Harvard, Wisconsin; Principal, de Chicago e Instituto Getty. Y hoy está caminando a lo femenino sin pasaje de regreso.

Niki Raveau es candidata a concejala transgénero por Santiago. Comenta cuáles fueron las principales dificultades que tuvo que sortear al momento de afirmar su candidatura, qué objetivos y metas intentará promover si llega a ser electa y cómo considera el aporte de las mujeres a la democracia. Además, habla de la implementación de la Ley de Cuotas en las próximas elecciones Parlamentarias del 2017 y entrega un análisis crítico de la labor del actual gobierno frente a los conceptos de género, equidad y paridad. “Las mujeres sí se atreven, pero no se les dan las vías ni las posibilidades”, aseguró.

La carrera por la concejalía

Su interés por el servicio público nació junto a un grupo de personas que fundaron Transitar, una organización de base social que trabaja con niñas, niños y jóvenes transgénero. “Mi salto a la política oficial lo estoy dando ahora. Creo que era importante que una persona trans, o más bien, que una mujer trans participara en estos espacios. No soy la primera, hay una en Valparaíso y otra en Lampa, pero el hecho de presentarme con una candidatura en Santiago, que es un municipio grande y emblemático, lo hace inédito”.

Niki Raveau considera que no hay que ser ingenua, ni dejar los espacios de la política oficial a la misma gente de siempre. A la población transgénero todavía no se le reconoce socialmente como sujeto de derecho, a pesar que las políticas oficialistas les inciden y limitan. Es por esto que la candidata cree que es importante hacerse visibles participando en los diversos espacios políticos, en los que se siente feliz y orgullosa por la confianza que le ha entregado la gente.

“Son varios los que están haciendo cierta resonancia de que hay una candidata trans por Santiago. No solo la población LGBT me apoya. Tengo el respaldo de un sindicato minero de Los Bronces, organizaciones barriales y muchos vecinos. Siento la presión de llevar una buena representatividad. Y estoy muy preparada para hacerlo. Nosotras estamos totalmente capacitadas para movernos en los espacios donde nos tenían limitadas”,comenta.

En cuanto a las dificultades que vivió al momento que decidió ser candidata, Niki Raveau menciona que no tuvo que enfrentar los obstáculos comunes de las demás mujeres. “Los hijos, el marido, el ser dueña de casa, trancas de las mujeres casadas, con roles más normativos. Las lesbianas no tiene que pedirle permiso al marido y las trans ni siquiera en las políticas de equidad figuramos como mujeres”, lo cual vendría a convertirse en el primer síntoma de lo que ella misma considera un gesto político.

Raveau va como candidato, como Nicolás, el que sigue siendo su nombre legal y que aparecerá en la papelera. No Niki. En los volantes que entrega con su rostro, aparece la foto de una persona trans, con una identidad femenina, pero con un nombre masculino en la parte superior. “Y eso al tiro es una falta de reconocimiento, pero a la vez es un gesto al decir: ‘bueno, acá estoy, a este nombre se me obliga y así me presento, a pesar que el Estado no me reconozca mi derecho a la identidad’. Esto sienta un precedente de que puedo entrar en una política oficialista y no tengo por qué casarme con ese oficialismo. Puedo trabajar por mi base, aunque en mi país no se reconozca mi nombre”, dice.

Ante la pregunta de por qué presentar una candidatura por el partido Ecologista Verde, Niki Raveau asegura que, primero, se siente a fines con las ideas animalistas que promueve, porque es de izquierda y ella jamás se presentaría por un partido de derecha y tercero, porque el partido se fijó en las bases LGTB que estaban haciendo trabajo social, ofreciendo un cupo para personas independiente. “Es una candidatura independiente que va por la lista Ecologista. El partido me dio el espacio para presentarme, pero no tengo que casarme obligadamente con ninguno de los principios, aunque me identifico con varios”.

Prioridades una vez electa

Raveau considera que la educación es la principal base de todos los proyectos de vida. En cuanto a las propuestas concretas en las que está trabajando, se encuentra el 1% de inclusión laboral de personas en situación de discapacidad y el 1% de inclusión de personas LGBT, en especial trans, al espacio laboral municipal. “Hay una gran población LGBT en Santiago. Se ha practicado en Argentina y ha tenido éxito. En Chile, estamos al debe. Es necesario para que las chicas y chicos transgénero tengan más oportunidades de trabajo. Cuando hablamos de inclusión, a nosotros no nos interesa ‘disolvernos y ser aceptadas’ en la norma. Antes de inclusión, prefiero hablar de transformación, de convivencia en los espacios”.

La candidata a concejala por Santiago cree que es enriquecedor participar en distintos escenarios y no solo en veredas “higienizadas” por otras reglas. Es más, educar en la tenencia responsable de animales no humanos (como le llaman los veganos), resaltar la importancia de los dirigentes vecinales y actores sociales comunales, propagar la cultura a la ciudadanía valorando a la tercera edad y sus conocimiento, promover el cuidado del espacio público y evidenciar una mayor transparencia al interior del municipio, se convierten en algunas de las propuestas que Niki Raveau quiere concretar si llega a convertirse en concejala.

“Cuando nos referimos a una educación inclusiva, transformadora y no sexista, hablamos de una educación que no solo nos contempla a nosotras, sino que de actividades que son mucho más enriquecedoras y más creativas para todo el grupo de la población”. Con esto Raveau se refiere a que, si se evita segmentar a las personas por roles y por sexo, se van a generar más instancias donde todos puedan tener mayor representatividad y posibilidad de llevar adelante un proyecto de vida. “Creo que mi trabajo tiene harto que ver con foros, seminarios y artículos en torno a la educación. Pero más con la participación en la calle. Vivo cerca de La Vega, en el límite entre Recoleta y Santiago. Y creo que es súper importante el contacto directo. La gente se te acerca y te conversa porque te han visto”.

Machismo en política

Raveau sostiene que en el partido Ecologista Verde, sin tener necesariamente que entender qué significa ser parte de una comunidad transgénero, la ha respetado y entregado todos los espacios. Sin embargo, le sorprende que sectores políticos como la derecha, también hablen de equidad de género aunque desde un punto de vista elitista.

“Es hora de comenzar a hablar de mujeres trabajadoras y migrantes. De hablar de la cuota de género y de por qué solamente considera a hombres y mujeres a partir de temas biológicos. Hablemos de mujeres trans, de lesbianas, de mujeres que están buscando adopción lesbomaternal y no tienen acceso. De esas otras mujeres. La idea de la paridad es que se vea simbolizada la mujer. Pero, ¿cuáles mujeres se ven finalmente representadas? Algunas, porque parece que otras no somos mujeres”, dice.

Está consciente de que deben ser las mismas mujeres -reconocidas- que están inmersas en la política oficialista, las que tienen que recordar que hay otro tipo de mujeres. Cree firmemente que son ellas las encargadas de generar posiciones en términos de feminismo y espacios solidarios a nivel de grupo, más allá de los partidos.

Desempeño presidencial

A un año y medio de que finalice el gobierno, Raveau tiene una mirada crítica del oficialismo en materia de género. Está decepcionada de cómo ha sido el segundo periodo de la presidenta Michelle Bachelet, aunque rescata el espíritu social que tenía en un comienzo y que hoy se ha perdido. “El hecho de que había una mujer fuerte adelante, que representase una voz para otras mujeres, era potente”.

No cree que el actual Ejecutivo viva “la peor crisis”. Es de la idea de que Chile tiene una memoria corta olvidándose de su historia y manifiesta que todos aquellos que critican el oficialismo, deben acompañar sus palabras con participación. Para ella, el gobierno debe comenzar a escuchar a la ciudadanía, porque “lamentaría mucho que lo contrario signifique nuevamente un gobierno de derecha, o uno más conservador. En materia de género y paridad, ha habido cambios menores, con pésimas gestiones. Existen sólo ciertas mujeres. Las transgénero no existimos. Los derechos de las lesbianas son secundarios o terciario. Apenas se cuenta con un AUC, que es una especie de sema contrato para que no te saquen los muebles y que no tiene peso como otras instituciones”, consignó.

Niki Raveau recuerda la potencia que tuvo la primera elección de Bachelet “eso se ha perdido. No puede ser que este país lleve más de tres años discutiendo la ley (de identidad de género) mientras países vecinos como Bolivia, por ejemplo, la sacó en meses. Entonces, ¿qué pasa con Chile en materia de género?”, se pregunta.

“Es vergonzoso vivir en un país que le niegue el derecho de identidad a un grupo de la población. Está muy mal que personas como la senadora Van Rysselberghe insistan en bloquear la ley, proponiendo un montón de medidas en contra de los derechos humanos, discriminadoras”, agrega.

Ley de Cuotas

El próximo 2017 debutará el nuevo sistema electoral chileno. Será el escenario donde parlamentarias y parlamentarios serán elegidos por medio de un método proporcional y la Ley de Cuotas obligará, al menos, un 40% de mujeres en sus listas. Niki Raveau considera que en un mundo ideal, no habría que “regalar” una cuota en el Congreso, ni menos recibir un volante con la foto de una mujer pero con el nombre de hombre. “Hay que seguir generando políticas de género y de anti discriminación. Son necesarias las cuotas para mujeres porque el machismo y todos sus bloqueos son lo que rigen, regulan. Estoy de acuerdo porque es una medida que se necesita para poder luchar”.

Si bien apoya la iniciativa de Cuotas considera que es hipócrita. Cuando se habla de paridad o equidad, se debe recordar qué significa ser hombre o mujer, y cuál es la amplitud de esos términos. “Sería lamentable que sirva para decir que ‘ya está solucionado el tema. Hay paridad, equidad y listo, no hacemos nada más’. Creo que es el inicio de un camino muy largo”.

Raveau cree que el mundo, y la sociedad chilena, todavía “tiene para rato” en esta división esquemática que posiciona a los hombres, mujeres y roles, por distintos caminos. Pero es optimista, cree que todos juntos, luchando por una misma, podrían generar un cambio.

“Aunque es correcto que con todo este no reconocimiento histórico, se obligue a los partidos a generarlo, la política no es un lugar solo de hombres. Es un espacio que la masculinidad hegemónica nos ha usurpado históricamente. Lo que tiene que ocurrir es que si bien nosotras vamos a llegar a instalarnos a este sitio, los hombres podrían hacer el acceso de una manera amistosa, de aprendizaje, poniéndose en el lugar del otro”,agregó Raveau.

Así cree que post elecciones parlamentarias, la Ley de Cuotas no va implicar un gran cambio en las prácticas políticas y legislativas en el Congreso. “El cambio se va a producir con lo que hagan esas mujeres. ¿Las parlamentarias electas van a generar políticas que tengan relación con el género? No lo sé”.

“Es importante que nos emancipemos, liberemos y hagamos comunidades entre nosotras. Ahí está el aporte de la mujer a la democracia. Creo que el género ocupa lugares que no nacen de una violencia estructural, como a veces sí pasa con lo masculino, en algunas de sus figuras de poder. Con mejores políticas, se produciría un cambio cultural increíble. Mejoraría todo. Habrían mejores ideas, más respeto. Las calles no serían tan violentas. Es muy importante que las mujeres se empoderen en todos los espacios”, finalizó.

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01Carmen Luz de la Prida, candidata a concejala de La Serena

“Tomé una candidatura que usara las palabras equidad de género, feminismo a pesar del costo”

Por Catalina Ellies

Carmen Luz de la Prida es candidata a concejala de Revolución Democrática por La Serena, una de las cinco regiones donde se ha inscrito como partido político. A ella le encanta la política, siempre quiso trabajar en esto, pero nunca pensó ir como candidata, pero sí colaborar en el backstage de las campañas. La motivó a participar más activamente, las ganas de cambiar la forma de hacer política en su ciudad. “La Serena es una ciudad muy tradicional y conservadora. No ha habido una renovación política en muchos años, tenemos concejales que llevan 20 años en los cargos, siempre han sido los mismos. La gente siente que hay un estancamiento, que son los mismos de siempre; todos hombres, de alrededor de los 60 años, no hay voluntad política de hacer cambios ni en ese sentido, ni en ningún otro”, explica.

En La Serena el tema de género no se ha visibilizado ni ha tomado la relevancia que ha adquirido el último tiempo en la capital. “Recién se está gestando a nivel universitario, no es un tema que se trate en los medios, ni en las conversaciones cotidianas, cuesta mucho, opté por tomar una candidatura que usara las palabras equidad de género, feminismo a pesar del costo, porque creo que hay que visibilizarlo, es una postura arriesgada pero estoy dispuesta a asumir el riesgo. Hay mucha gente que se me ha acercado a decirme que acá falta eso y es cierto, estamos a años luz de lo que pasa en Santiago”, comenta.

A nivel general, entre todos los partidos de dicha comuna, las mujeres representan el 30% de los 85 candidatos a concejales “las mujeres no son las primeras apuestas de los partidos. En la lista que estoy yo de RD, somos 50/50, pero en los partidos más tradicionales la mayoría son puros hombres, generalmente hay una mujer o ninguna”, manifiesta.

Por el camino de la equidad de género

Las principales dificultades que tuvo que enfrentar al presentarse como candidata fueron a nivel familiar, reflejadas en las tradicionales responsabilidades que siguen estando a cargo de las mujeres como el cuidado de la casa y los niños “si bien mi marido me apoyó y fue una decisión súper conversada, en la práctica, los hombres no dejan de hacer sus cosas, en principio es un apoyo, pero yo tengo que seguir cumpliendo igual”. Al plantear la idea no tuvo mucho apoyo de sus familiares, quienes en principio consideraron que la idea era una locura, una exposición innecesaria. “Me sorprendieron los cuestionamientos, porque nosotros somos una familia bien política, nunca habíamos militado en partidos, pero sí de mucha opinión. Me sorprendió el cambio del discurso a la práctica. Creo que si mi hermano lo hubiese planteado, hubiera sido menos criticado. Si bien hay apoyo, también hay mucho susto por los niños”, reflexiona.

A nivel de su partido, Carmen Luz de la Prida no tuvo dificultades. Desde el principio hubo un trabajo de codo a codo con sus compañeros y lograron hacer un equipo unificado. “Todos éramos nuevos e iguales, pero algunos hombres querían ser ellos quienes llevaran la batuta, hubo un gallito, pero fue fácil ganarlo, porque estamos tratando de configurarnos y poner en la declaración de principios que somos un partido feminista, todos estamos conscientes de eso y abiertos a escuchar para no repetir ciertos patrones que se dan en otros lados, acá todos vamos a tener un espacio”, reflexiona.

Al interior de Revolución Democrática hay un frente que hace activismo político de género y gracias a él se llegó a la idea de ser un partido feminista. De la Prida dice que las gestiones que ha hecho el frente en Santiago, han puesto el tema en la agenda. “Se ve muy bien el panorama, a fin del año pasado ingresé al partido y desde mayo de este año que estoy en el frente. Hicimos una escuela constituyente feminista en La Serena, que partió en Santiago y se hizo en dos regiones más. Tuvo mucha convocatoria si se compara con otras actividades que se hacen acá en la zona. Casi siempre a los eventos confirman cien personas y llegan diez, pero a la actividad asistieron cuarenta personas, estuvo muy bonito, se armó una conversación entretenida y el balance estuvo súper bueno”, sostiene.

Carmen Luz de La Prida comenta que no ha tenido obstáculos en su campaña por el hecho de ser mujer, más bien al revés. “tengo cercanía con la gente, he podido empatizar con las personas, hemos hecho puerta a puerta. Ser mujer me ha facilitado un poco las cosas, no me ha puesto ningún problema, pero cuando vamos con el candidato a alcalde he notado que las personas siempre se le acercan y le hablan a él y yo quedo al lado como “de adorno”. Es algo que siempre he notado, acá la gente es súper machista”, admite.

Si llega a ser electa, a Carmen le gustaría potenciar la participación femenina y los liderazgos locales de forma más paritaria. “me gustaría ponerlo sobre la mesa, hay varias prácticas que no tienen que ver con la participación política directamente, si no que con la valoración simbólica que se le da a las mujeres, se usa mucho la candidata a reina, la promotora, la mini. Me parece que ya no están los tiempos para eso, acá todo eso es muy arcaico e impide de cierta forma a las mujeres alcanzar puestos de mayor participación”, estima.

Las mujeres en y por la política

Con el pasar del tiempo, poco a poco las mujeres se han tomado los espacios de poder que en el pasado eran exclusivos de los hombres y han enriquecido y generado debates, aportado una mirada distinta a la cotidianidad. Carmen Luz de la Prida considera que estas instancias son muy importantes “las mujeres formamos el 50% de la sociedad, somos ciudadanas, somos parte del desarrollo económico social de un país y no podemos estar ajenas a la toma de decisiones. No podemos tener una posición subordinada. El aporte de las mujeres es necesario y de todas, no sólo de un grupo. Todas las mujeres deben estar representadas, así como todos los sectores. Pero la tarea que creo urgente es emparejar la cancha, sobre todo para aquellas que tienen menos oportunidades porque están sin voz, somos un universo humano como dijo Gabriela Mistral”.

De la Prida está convencida de que las mujeres deben estar en todos los ámbitos de la sociedad, en los gobiernos locales, vecinales y deben participar activamente de la construcción de ella. “Ya estamos haciéndolo pero hay que seguir en esa dirección, tenemos que romper la barreras que nos lo impiden. No todas las mujeres pensamos igual obviamente pero las diferencias de opinión de esas mujeres tienen que estar reflejadas”.

La candidata tiene la impresión de que ha cambiado cómo se ve a las mujeres que ejercen cargos públicos, pero no del todo. “Creo que en el discurso si ha habido un cambio, pero no sé si ha cambiado de verdad la mirada, cuesta que los hombres cedan ese espacio, es una lucha que hay que dar en conjunto con los hombres que piensan que el desarrollo se alcanza con la equidad de género. Debemos sumar más instituciones, hombres, mujeres que estén en esa pelea porque es la única forma de que esto cambie. Falta muchísimo, pero vamos en el camino de tomar más en serio la participación de las mujeres”.

Si bien los avances han sido notables, la política sigue teniendo muchas deudas con las mujeres. “Creo que hay que cambiar las lógicas de poder que están aún en lo jerárquico, patriarcal y machista. La gran deuda del ámbito político es que está sesgado y concentrado en un grupo del mismo nivel socioeconómico, masculino, patriarcal, y eso a esta altura no se aguanta más, tiene que cambiar, no vamos a alcanzar el desarrollo siguiendo esa lógica del siglo pasado”.

Estima que la forma de comenzar a trabajar en cambios reales es desde los colegios y la crianza “a nivel teórico todo el mundo está de acuerdo con la equidad de género, pero no salen de eso. Es fundamental una educación no sexista desde el preescolar, que no solo visibilice y potencie a las mujeres, sino que también les enseñen a nuestros niños y niñas a respetar la diversidad, como personas y no según el género”.

Cuando habla de feminismo en su región, la mayoría de las veces es escuchada y respetada. Hay mucho interés, porque para la mayoría es un tema nuevo. “No me ha tocado rechazo, solo en redes sociales, pero es lo típico. En el contexto directo se crean diálogos. En esta candidatura decidimos tomar el riesgo y hacerla feminista, cualquier cosa puede pasar, pero queremos seguir con nuestras convicciones intactas. Estoy súper comprometida con el proyecto de revolución democrática, hoy voy como candidata a concejal, pero si tengo que ir mañana a pegar carteles lo voy a hacer, es un proyecto colectivo, no solo mío”, concluye.

 


 

02Evelyn Matthei, candidata a alcaldesa UDI por Providencia:

“Después de verme tantos años en política más dura, mi principal desafío es que la gente crea que puedo tomarme en serio este rol”.

Por Catalina Ellies

Evelyn Matthei (UDI) tiene veintiocho años de trayectoria política. Fue diputada, senadora y el último cargo político que tuvo fue como ministra del Trabajo del gobierno de Sebastián Piñera, al cual renunció para asumir una candidatura presidencial para las elecciones de 2013, en reemplazo de Pablo Longueira. Con ello se convirtió en la primera mujer en toda la tradición de la derecha chilena en ser candidata a la presidencia, pasó a segunda vuelta, pero fue derrotada por la actual presidenta Michelle Bachelet. Dos mujeres compitiendo por la presidencia, haciendo nuevamente historia. Hoy, es candidata a alcaldesa por Providencia y el escenario se repite: nuevamente dos mujeres compiten por el sillón edilicio de la comuna por primera vez.

Comenta que a la hora de asumir este desafío no tuvo ninguna dificultad, se hizo una encuesta telefónica a los vecinos donde se midieron las posibilidades de ella y la actual concejal RN por Providencia, Pilar Cruz. Se impuso Matthei. “Mi principal desafío es que la gente crea, después de verme tantos años en política más dura, como senadora, diputada, ministra e incluso candidata a presidenta, que puedo tomarme en serio este rol, con el mismo cariño que lo he hecho todo este tiempo en los cargos que he asumido”, argumenta.

No ve como una dificultad el tener que disputar el cargo con la actual alcaldesa, Josefa Errázuriz, más bien como una fortaleza y cambio de paradigma. “Que dos mujeres estén en esta carrera es un signo de que la cancha se empareja, que ha servido el trabajo hecho todo este tiempo para demostrar que las mujeres somos capaces. Necesitamos más mujeres que participen en todo Chile, en distintas áreas. Siempre es bueno que hayan más candidatas y lo mejor es que de esta elección sí o sí va a salir una alcaldesa”, comenta.

Uno de los cambios más drásticos que ha vivido Matthei en su vida laboral fue de haber pasado de candidata presidencial a profesora de educación media durante todo el 2014 en un colegio de Pedro Aguirre Cerda. Cree que uno de los principales aportes que puede hacer, si llega a ser electa alcaldesa, va de la mano con esto, ya que esta experiencia le sirvió para conocer otras realidades y establecer vínculos muy cercanos con los alumnos. “Fue un trabajo maravilloso, que hice con mi alma, corazón y esfuerzo. Me gustaría haber seguido pero les complicó mi exposición mediática, de todas maneras ese año no me lo quita nadie, gracias a esto, conozco las necesidades y aficiones de los estudiantes y podría hacer un muy buen aporte en ello, no es lo mismo leer sobre esto que vivirlo en carne propia”, relata.

Avanzando, a paso lento

A pesar de pertenecer al partido más conservador del espectro político chileno, Evelyn Matthei, es una de las políticas con más trayectoria, que aún se mantiene vigente y ha ayudado a dejar atrás la concepción de que las mujeres tenían un papel secundario en la política. En 1989, se convirtió en diputada por RN, siendo una de las siete mujeres que ingresaron a la corporación, de un total de 120 personas.

En 2009, cuando era senadora, se transformó en la presidenta de la Comisión de Hacienda del Senado, siendo la primera mujer en ocupar ese cargo. Después de tanto tiempo en la política cree que ha cambiado la forma en que se ve a las mujeres que ejercen cargos públicos. “Creo que se nos considera más, ha habido un cambio, pero no al ritmo que me gustaría, porque al ser todos o la mayoría hombres, discriminan y no se dan cuentan, porque el machismo está muy arraigado en nuestra sociedad”, sostiene.

En de 2010, junto al senador socialista Fulvio Rossi, presentaron un proyecto ley para despenalizar el aborto terapéutico. Dicha propuesta fue duramente criticada al interior de su partido y rechazada en 2012 por el Senado. En la oportunidad sostuvo que “me repugna que en una situación en que puede estar la vida de la mujer en peligro, sea el Estado mediante una ley, el que decida. Esto es un tema de conciencia de cada familia”. Esta iniciativa fue uno de los primeros acercamientos de Chile con este debate actualmente en la palestra bajo el nombre de aborto en tres causales –violación, inviabilidad fetal y riesgo de vida de la mujer-, y que próximamente será votado en el Senado.

En términos de género y participación, comenta que si llega a ser electa les dará mayor cabida a la participación femenina, tanto dentro como fuera del municipio. “Trabajo con muchas mujeres, siempre lo he hecho, por ejemplo cuando estaba en el ministerio casi todo mi equipo eran mujeres. Siento que la mujer es muy subvalorada, los partidos pueden tener a la mejor candidata al frente, pero muchas veces no la ven y prefieren elegir a un hombre, porque sí, porque es la costumbre no más”, manifiesta.

Evelyn Matthei reconoce que a pesar de que ha pasado el tiempo, la balanza sigue estando desequilibrada y que eso ha hecho que las mujeres se vean entre ellas como compañeras de lucha. “Creo que las mujeres en ese sentido somos súper solidarias, por lo mismo y cuando ven capacidades en otras mujeres intentan ayudarlas y hacerlas parte de las ideas y planes, para crear una alianza y no sentirnos tan solas en este camino”, opina.

Como candidata, considera que es el aporte de las mujeres a la democracia es desde un enfoque mucho más integral que el de los hombres. “Las mujeres, siempre han estado ligadas al rol de cuidado, mientras que los hombres a ser exitosos, eso a mí no me gusta para nada, pero gracias a eso, el aporte que hacen las mujeres es que son mucho más consciente del entorno, del débil y quien necesita ayuda y esa delicadeza y empatía es esencial para hacer una democracia en la que estemos todos”, explica.

Sobre las deudas que tiene la política con las mujeres comenta no todas las falencias están en la política, sino que en la sociedad en su conjunto y eso se proyecta en distintas áreas. “Hay mucho machismo, hay que parar esta lesera y exigir que se mire a las mujeres, que se den cuenta de que existen y que tienen mucho que aportar para el correcto funcionamiento de la sociedad, con miradas compartidas entre hombres y mujeres se puede llegar muy lejos y salir de la mirada sesgada que aún está presente”, culmina.

 


 

04Soledad Barría, candidata a alcaldesa en Puente Alto

“Pocas mujeres candidatas no ayudan a una visión más igualitaria de los problemas”

Por Nicolás Fajardo

Las Elecciones Municipales se acercan a pasos agigantados y al igual que en los últimos procesos se hace evidente un preocupante y lamentable antecedente: la baja cantidad de mujeres postulando a las alcaldías y concejalías en las diferentes comunas del país.

Según un informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que busca aportar al debate sobre esta situación, las mujeres no logran hacerse un espacio importante en las candidaturas y esto se debe principalmente a que en sus partidos no las nominan, a pesar de ser mayoría en algunos de ellos.

“Hay una invisibilidad de la mujer en general. Cuando se presentan nombres para cargos de relevancia la mujer habitualmente no existe, salvo que exista una petición expresa de que tienen que haber y por lo tanto ahí se hace visible”, explica Soledad Barría, candidata a alcaldesa en Puente Alto y ex ministra de Salud en el primer gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet.

Para la militante del Partido Socialista (PS), la baja presencia de mujeres en elecciones municipales -cifras que también se traspasan al Congreso (15,8% de los escaños)- “es reflejo del patriarcado que sigue existiendo en nuestro país”.

En este sentido, propone que se decrete una ley de cuotas también a nivel de municipios, de las elecciones locales, así como está dispuesto para los elecciones parlamentarias del 2017 tras la reforma electoral que se aprobó durante el año pasado y que puso fin al sistema binominal. “No se concibe una sociedad realmente igualitaria y esto va a persistir mientras esto no se haga”, fundamenta la médica de profesión.

El estudio del PNUD dio cuenta que actualmente las mujeres constituyen el 25,2% de las concejalías y un 12,5% en las alcaldías del país, revelando incluso que esto no se explica bajo el fundamento de una baja participación, debido a que en los partidos políticos ambos géneros militan en proporciones similares.

“Es muy difícil para las mujeres estar en política. Hay pocas dentro de las candidaturas y creo que es un problema importante. Eso no nos ayuda en una visión más igualitaria de los problemas”, explica Barría, quien postula por segunda vez para representar a Puente Alto, ahora a nivel local.

De todas formas, hace hincapié en que la llegada de la Presidenta Michelle Bachelet a La Moneda fue un impulso motivacional para miles de mujeres. “Demostró que sí podíamos llegar a la presidencia y nuestras hijas podían tener una perspectiva que antes no tenían. Su elección fue absolutamente relevante desde la perspectiva de género”.

Pensando en la mujer de Puente Alto

En caso de ser electa en las próximas Elecciones Municipales, la ex ministra de Salud Soledad Barría tiene claro que deberá apuntar a resolver las necesidades de las miles de mujeres de Puente Alto. “Hay una realidad muy dolorosa que me ha tocado conocer. La violencia de género, los embarazos adolescentes y el poco apoyo para la autonomía económica de las mujeres; son un drama diario”.

Según explica, actualmente no hay apoyo desde el punto de vista municipal para atender estas diferentes problemáticas, por lo que revertir esta situación se alza como un plan de carácter urgente y a resolver a corto plazo si sale victoriosa el próximo 23 de octubre.

“He vivido los dolores de las mujeres, he conocido la brutalidad de la violencia y de la falta de denuncia por poco apoyo. Tengo bastante más convicción que la candidatura anterior, la que ha surgido del trabajo de base y de la necesidad de llegar al municipio para instalar este tipo de políticas”, enfatiza.

En esta línea comenta que “se necesita un gran acuerdo a nivel de la zona para instalar con fuerza políticas de educación sexual y de respeto por el propio cuerpo y el del otro”, añadiendo que es urgente pensar una política municipal de apoyo a las mujeres en caso de violencia.

La candidata del PS además considera oportuno crear una entidad que asesore legalmente a las puentealtinas que se desempeñan como trabajadoras de casas particulares. Aconsejarlas respecto a sus contratos y derechos, son a juicio de Barría, una forma de colaborar con la autonomía de las mujeres.

Además, propiciar y apoyar el empoderamiento y organización de mujeres al interior de la comuna, es una tarea en la que se debe hacer énfasis, lo que sumado a las acciones anteriores pueden permitir tener un mejor presente en Puente Alto.

“Hay que realizar los cambios y luego ir mostrándolos para poder ir avanzando. La realidad local es muy rica en experiencias y justamente las políticas nacionales deben nutrirse de esto”, cierra la candidata que espera trabajar por y para las mujeres de unas de las comunas más importantes del país.

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