Sin mujeres no hay periodismo

Sin mujeres no hay periodismo

Los medios de comunicación contribuyen a los estereotipos de las mujeres, contribuyen a la descalificación el ejercicio de su poder en permanentes cuadros comparativos. Los medios provocan instalación de ideas y discursos en la ciudadanía que se alejan de la historia real, provocando muchas veces comportamientos descalificadores, repitiendo de este modo patrones culturalmente instalados, pese a la transformación que se espera en Chile

No es menos cierto que los medios de comunicación desempeñan un papel fundamental en la conformación de representaciones sociales, transmiten a la ciudadanía valores y estereotipos que influyen en actitudes y comportamientos y acaban asentándose poderosamente en el imaginario colectivo. A pesar de una aparente libertad de las mujeres en todos los ámbitos de la vida, lo cierto es que aun existe una serie de patrones y estereotipos que frenan nuestro pleno desarrollo.

Es el afianzamiento de estos patrones que influyen, de manera muy directa, los medios de comunicación, consignando el monopolio mediático que existe en Chile. La concentración de la prensa, los grandes consorcios radiales y una televisión escasamente pluralista.

La influencia de los medios de comunicación hoy se caracteriza, en una primera instancia, por replicar informaciones y contenidos sin mayores análisis. Y, en segundo lugar, desempeñan el rol de fijación de agendas (entendido esto que aquello que no se dice en los medios no existe en la sociedad).

Ello explica por qué es tan crucial en nuestra sociedad preguntarse por el tratamiento que los medios de comunicación ofrecen sobre “el discurso, por ejemplo, en espacios de participación política de las mujeres”, “cómo están siendo abordados los casos de violencia de género y femicidios”, “y cómo son instaladas en la publicidad, y sobre los efectos que ese tratamiento puede producir –o puede contribuir a producir- en la solución o agravamiento del tratamiento que la prensa tiene sobre las mujeres en general”.

Los medios de comunicación no pueden considerarse meros espejos de la realidad, interpretados sin ninguna responsabilidad sobre los contenidos que difunden más allá de garantizar dicha difusión. La producción de sentido implica para las y los editores (en Chile principalmente masculinos) y los medios una función social irrenunciable: la de garantizar la formación de opinión pública libre a través de la veracidad y el pluralismo.

Las preguntas que nos motivan para este boletín del Observatorio de Género y Equidad son: ¿Cómo es esa imagen mediática dominante sobre el tratamiento discursivo de las mujeres? ¿Cómo opera la prensa sexista? ¿Dónde se ubican las mujeres? ¿Cuál es el discurso de género que se encuentra en los medios y cómo se aborda? ¿Dónde se ubica el principio de igualdad y no-discriminación que se debe tener? Y por cierto ¿Cuáles son las ventajas y desventajas a las que se ven enfrentadas las mujeres que están o han estado en los medios?

Andrea Aristegui, periodista de TVN y radio ADN:“A la hora de cubrir noticias, que ser mujer no sea un impedimento”. Leer más

Norma Loto, periodista y corresponsal de SEMlac: “Muchos medios perpetúan el circulo de la violencia”. Leer más

Javiera OlivaresPresidenta del Colegio de Periodistas:“Se ha llegado a límites insospechados en materia de cobertura sexista, sensacionalista y discriminatoria”. Leer más

Francisca Quiroga, directora editorial de El Desconcierto: “Medios han sido un aliado estratégico en la construcción de discursos hegemónicos para una mujer subalterna, sin espacios ni voces”. Leer más

 

Por Observatorio de Género y Equidad

 


01

Andrea Aristegui, periodista de TVN y radio ADN

“A la hora de cubrir noticias, que ser mujer no sea un impedimento”

Por Catalina Ellies

Actualmente, existe una percepción de que los medios de comunicación tienen una gran participación de mujeres periodistas. Pero si se analizan las cifras a nivel global con más detalle, se observa que según la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). Similar es lo ocurre con las fuentes de información: sólo el 24% de las personas entrevistadas son mujeres, mientras que el 76 % son hombres y menos de uno de cada cinco especialistas consultados son mujeres. Apenas un 6% de las noticias da importancia a la igualdad de género. La presencia femenina en cargos editoriales o de alta dirección, es muy baja y corresponde al 38,7 %, mientras que los hombres ocupan casi el 61,3 % de estos cargos. En Chile, en TVN, por ejemplo, de un total de 20 editores, hay sólo dos mujeres.

Andrea Aristegui lleva 15 años en televisión. Actualmente trabaja en Canal 24 Horas y Estado Nacional, ambos programas de TVN y también conduce el programa La Prueba de ADN, en Radio ADN. A ella, en varias oportunidades le ha afectado a nivel profesional la desigualdad existente. Al inicio de su carrera, en el área internacional del canal, constantemente le decían que no la podían mandar a realizar ciertas coberturas porque era mujer y era más peligroso que ella las hiciera. Nunca estuvo de acuerdo, siempre pensó que esa decisión la debía tomar ella y no el editor o quien estuviera a cargo, pero igual lo aceptaba porque reconoce que al tener menos experiencia temía a que oponerse le trajera un problema mayor. “Creo que falta que las mujeres asuman roles a la par de los hombres y que, a la hora de cubrir noticias ser mujer no sea un impedimento para hacerlo”, comenta.

En múltiples temas se toman decisiones discriminadoras de ese tipo, como en coberturas de fútbol, donde siempre se piensa en hombres, simplemente porque está la costumbre de que sea así, no por un tema de capacidades. Cuando fue editora, muchas veces tuvo que plantear temas o enfoques que sus compañeros varones no notaban porque tenían una mirada distinta. “Si esas visiones se mezclaran, se crearían productos informativos mucho mejores, es necesario abordar cualquier aspecto informativo también desde una mirada femenina”.

Siente que desde que asumió la conducción del programa político Estado Nacional, en reemplazo de Juan José Lavín, los invitados la tratan distinto a cómo lo trataban a él y no la respetan. Esto lo atribuye a prejuicios y machismo, “ya que al ser ellos generalmente hombres mayores, se sienten molestos de que una mujer y más joven les pregunte cosas tan directamente o los apriete un poquito. Dudo que a un hombre le respondan cómo lo hacen conmigo. Un ejemplo es lo que ocurrió con Jaime Mañalich y Hernán Larraín. Por cosas de la vida siempre estuve en ambientes muy masculinos, entonces a mí no me asusta eso, me sé mover en esos círculos”, enfatiza.

Con el pasar de los años y con la experiencia que ha adquirido aprendió a plantear los temas que le molestan o le incomodan, sin pensar tanto como lo hacía antes. “Muchas veces me han tildado de ser muy chora o parada en la hilacha por plantear de frente temas o ideas que me parecen importantes o cosas en las que nos estoy de acuerdo, pero cuando lo hacen los hombres nadie lo cuestiona. Los estereotipos están muy instalados en la sociedad, el rol de hombre fuerte y la mujer sumisa, si eres distinta a eso es mal visto y considero que es primordial hacer un cambio de pensamiento”.

El rol educador

Andrea Aristegui opina que han habido cambios respecto al trato que se le da a la mujer, pero que estamos muy al debe aún y que en esto los periodistas tienen un papel primordial. “Cuando una vive en una sociedad que durante tiempo ha estado marcada por un patrón, los cambios no son espontáneos, ni de un día para otro; requieren que haya algo más forzado. Nosotros como comunicadores tenemos el deber de poner estos mensajes permanentemente para que esto se converse y haya una reflexión al respecto, comenzando desde la casa. En otras partes del mundo esto ya se hizo hace rato y nosotros estamos quedándonos muy atrás”.

Refuerza esta idea y agrega que “las cosas que muestran y se dicen en los medios de comunicación tienen mucha repercusión en la sociedad, la gente inconscientemente se queda con lo que dice la televisión”, ejemplifica.

Según Aristegui, siempre que se habla sobre equidad de género, se plantea como un tema que sólo a las mujeres les afecta. “Creo que a los hombres también les tiene que importar, ellos también necesitan que haya más participación femenina. A la hora de hacer periodismo de opinión, interpretación y análisis, es bastante ridículo como argumento pensar que no hay mujeres capaces de hacerlo. Lamentablemente la gente no se da cuenta de lo dañino que es el machismo, tanto para hombres como para las mujeres”.

Cree que es momento de que los lineamientos editoriales se actualicen y se analice cómo se abordan los temas de género. “Actualmente esto queda a criterio de quien hace la nota o del editor y eso, lamentablemente, te da un margen demasiado amplio que debería estar mucho más acotado. A mí me molesta mucho que colegas, para hacer más entretenidas sus notas, pongan a mujeres en minifalda o en bikini en la playa. Eso es inaceptable y todavía no se ha tomado conciencia al respecto”.

Tareas pendientes

Hay múltiples pendientes en los medios en materia de género, pero uno de los que más le preocupa a Andrea Aristegui, es el lenguaje que éstos utilizan para referirse a los temas vinculados a los derechos de las mujeres. “Los periodistas construimos realidad cuando naturalizamos ciertas cosas. Hasta cierto tiempo, yo creo que para nadie era escándalo que habláramos de que un hombre mató a una mujer por amor. Siempre se naturalizan ciertas conductas de los hombres en cuanto a violencia contra las mujeres, se caricaturiza mucho la figura de la mujer, sigue siendo más importante cómo se vea a lo que pueda decir”.

La brecha salarial entre hombres y mujeres también es un ámbito de preocupación al interior de los medios de comunicación en Chile. Según la Dirección del Trabajo, un hombre gana en promedio el triple que una mujer. En este punto, Aristegui destaca que el tema de los sueldos es una de las tantas cosas que hay que modificar con urgencia. Sugiere que en este aspecto sería buena la transparencia activa. Opina que es lamentable que al estar en determinados puestos existan pocas posibilidades de comprobar cuánto es lo que gana el hombre que hace el mismo trabajo que una mujer. “Si realmente queremos dar una señal, el Estado debiera partir por revisar todos los sueldos de sus funcionarios, por lo menos a nivel de ministerios y empezar a ver por qué se dan esas diferencias. Creo que con mayor información sería mucho más fácil disminuir esa brecha”.

 


02Norma Loto, periodista y corresponsal de SEMlac

“Muchos medios perpetúan el circulo de la violencia”

Por Marcela Tapia

Este año el Colegio de Periodistas cumple seis décadas. Y tras 60 años de existencia hay temas que siguen pendiente en el mundo de los medios de comunicación. Un ejemplo claro es la continua presencia de titulares e informaciones discriminatorias hacia la mujer y la reiteración de la violencia a situaciones de extremas como los femicidios.

¿Ha habido avances en el tratamiento de las noticias a la hora de hablar sobre las mujeres? ¿Ha logrado tener más poder una mujer dentro de los medios de comunicación?. Norma Loto, periodista y corresponsal del Servicio de Noticias de la Mujer de Latinoamérica (SEMlac) e integrante de la Red Internacional de Periodistas con Visión de Género en Argentina, se refiere a los desafíos de las organizaciones de mujeres y feministas y de las periodistas para erradicar la violencia y la discriminación de género.

“Siempre se comenten errores en la prensa cuando tratan temas como la violencia hacia las mujeres o los femicidios. Y a pesar de los llamados de atención que hacemos desde las organizaciones, hay medios que siguen perpetuando el círculo de la violencia, sin importarles las consecuencias”, explica Norma Loto.

Pese a que la prensa más vista, leída o escuchada en los distintos países de Latinoamérica siga teniendo un tratamiento discriminatorio hacia la mujer, Loto asegura que de a poco van existiendo cambios, lo que hace tener una mirada más positiva frente a esta problemática.“Tengo una mirada esperanzadora de que esto puede cambiar, porque hay medios más pequeños y porque hay otros y otras periodistas que están más sensibilizados con el tema, que actúan de manera ‘moralmente’ más correcta”, cuenta.

Sin embargo, la periodista es enfática en decir que los avances en esta materia son lentos, pero que es importante destacar los progresos. “El hecho de que los interpelemos y hagamos público el enojo por noticias discriminatorias, ya es un avance. Esto es lento como cualquier proceso de cambio social y cultural”.

Los desafíos de SEMlac y la Red internacional de Periodistas

Hace más de 15 años que Norma Loto es corresponsal del Servicio de Noticias de la Mujer de Latinoamérica y el Caribe, SEMlac y SemMéxico. En el SEMlac trabajan aproximadamente 16 corresponsales de diversos países de Latinoamérica. Su función es observar lo que está pasando, darse cuenta de los temas más relevantes respecto a la desigualdad de género en la región

Desde que Norma Loto llegó a trabajar a esta organización, reconoce que les han dado cobertura a los mismos temas y cambiar la pauta de tópicos ha sido uno de los grandes desafíos pendientes que tienen. “La agenda de SEMlac no ha cambiado desde que se creó; la discriminación, la violencia, la subordinación laboral y la explotación sexual, entre otros, son temas que hace 30 años siguen existiendo en toda América”.

“El desafío principal de SEMlac es que, algún día, dejemos de cubrir los temas relacionados con la violencia, tener una sociedad más justa y más equitativa y que los mensajes que nosotras producimos lleguen a la sociedad”, enfatiza la periodista argentina.

Para Norma Loto sostenerse económicamente para seguir trabajando e insertarse en los medios masivos como agencia de comunicación también ha sido uno de los obstáculos más difícil de enfrentar, ya que para SEMlac que sus noticias sean publicadas es en sí mismo otro gran desafío.América Central es la región donde más avanza el posicionamiento de estas informaciones a diferencia de América del Sur.

En el 2004 nació La Red Internacional de Periodistas con Visión de Género, con la ponencia “Red Internacional de Mujeres Periodistas: un sueño posible”. Surgió como una propuesta a partir de experiencias nacionales y regionales de redes de periodistas existentes en México, Centroamérica, el Caribe y España. Hoy La Red Internacional la integran periodistas de 35 países, incluyendo a países como Colombia y Argentina.

Norma Loto explica que “como Red tenemos las herramientas -sobre todo la del diálogo y del análisis- para concientizar a la población con respecto a la igualdad de género”.“Somos conscientes del vocabulario que se utiliza en la prensa, por eso nosotras mismas tratamos de usar mejores las palabras. Por ejemplo, en el caso del aborto, decidimos que era mejor decir: “aborto seguro” o “interrupción del embarazo”. Uno de los objetivos es promover ese tipo de cambios, para que la sociedad vaya tomando conciencia”, explica Norma Loto.

Derechos de las mujeres en los medios

Otra de las deudas pendientes respecto a las mujeres y a los medios, es la discriminación que viven muchas periodistas que trabajan en los distintos formatos de la prensa. “Creo que las condiciones laborales en los medios no han mejorado, nos han hecho creer que han cambiado, pero las necesidades de las mujeres aún no son contempladas. Por ejemplo, las mujeres que tienen hijos pequeños y que necesitan un jardín infantil, no les dan esa solución, algo tan básico como esto, no mejora”, denuncia Norma Loto.

Para ella, los derechos de las periodistas que trabajan en los medios de comunicación no son respetados. Si bien destaca que paulatinamente hay mujeres cada vez más empoderadas en el medio en que trabajan, son muy pocas. Es enfática en advertir que es sumamente importante que cada mujer tome conciencia de sus derechos y de la desigualdad de género que hay en la sociedad porque “de nada sirve ser mujer y estar en los medios, sino transmiten un buen mensaje”.

 


03Javiera Olivares, Presidenta del Colegio de Periodistas 

“En los medios chilenos se ha llegado a límites insospechados en materia de cobertura sexista, sensacionalista y discriminatoria”

Por Sebastián Gárate A.

Este 2016 se conmemoran los 60 años del Colegio de Periodistas, oportunidad en que el gremio liderado por Javiera Olivares ha preparado el Seminario Internacional “Libertad de Expresión, Derecho a la Comunicación Universal y Medios Plurales para las Democracias del Mundo”, que contará con un conversatorio sobre género y medios de comunicación. Olivares detalla que se trata de “un seminario de dos días donde se expondrán una diversidad de temas. Vamos a tener alrededor de cuatro foros y uno de esos es entero dedicado al tema de género. Le damos la relevancia porque nos preocupa. Para nosotros es muy importante y queremos darle visibilidad”

Consciente de la generación de contenido en algunos medios nacionales que promueven malas prácticas en cuanto a contenido sexista, discriminatorio y sensacionalista, el Colegio de Periodistas no dejó fuera de la conmemoración de su sexagésimo aniversario, el tema de género, respondiendo a una constante demanda que las mujeres organizadas y feministas realizan en contra de algunos medios.

Javiera Olivares, la primera mujer en ocupar la presidencia del Colegio en la vida de la asociación gremial, se refiere a los progresos en materia de género obtenidos en su gestión, a los mecanismos de acción para fiscalizar los medios y responde a la pregunta de si siente que ha cumplido con las mujeres en su periodo al mando de la institución. “Hay un auto-desafío impuesto ahora de que la presidenta es mujer, y si siempre nos ha preocupado el tema, ahora más que nunca la materia tiene que estar sobre la mesa. Y hemos cumplido”.

Primera presidenta

Olivares considera que el hecho de haber salido electa de manera popular y soberana, sin duda, generó un cambio cultural importante. “Y por lo mismo, hemos venido a trabajar el tema del debate de género, del sexismo y del lenguaje discriminatorio que suelen reproducir los medios de comunicación”, dice.

Comenta que el tema de género ha sido un asunto que siempre ha tenido presente en las declaraciones públicas del Colegio y que ha sido crítica de los medios que reproducen a través del lenguaje situaciones discriminatorias hacia las mujeres. “No quiero ser injusta y decir que eso solo dependa de mí, porque siempre es un trabajo en equipo. Pero sin duda, el hecho de ser mujer y estar a la cabeza de este espacio, obliga o una siente el deber mucho más fuerte de tener que estar metida en esta materia. El que sea mujer es una razón más para fortalecer el debate. Sería incoherente que no tomáramos estos temas”, comenta.

La Comisión de Género

El año pasado se conformó una Comisión de Género que busca reflexionar y dialogar sobre prácticas periodísticas discriminatorias en los medios de comunicación, acerca del ejercicio del periodismo, la producción de información y contenido de los medios. Javiera Olivares confiesa que en la Comisión está la voluntad de fiscalizar, por ejemplo, las diferencias salariales, pero que no es sencillo ya que las instancias son muy acotadas. “Creo que está la voluntad de transformarse en un espacio de tipo observatorio de medio y género que mire, que analice y cuestione lo que están haciendo los medios. Creo que hacia allá se está encaminanda y enfocanda la tarea”.

En cuanto a si esta Comisión podría impulsar una agenda de género en los medios, la presidenta asegura que esa acción se podría proponer a la directiva nacional e implementarla. “Hay una intención de la mesa directiva, en general, de apoyar las iniciativas de la Comisión. Para nosotros es un tema importante, porque creemos que ya en los medios de comunicación chilenos se ha llegado a límites insospechados en materia de cobertura sexista, sensacionalista y discriminatoria”.

En opinión de Olivares, algunos medios como La Cuarta y Las Últimas Noticias se aprovechan de instancias dramáticas (“que ellos hacen parecer divertidas”) como el femicidio, la violencia y la discriminación contra la mujer para vender más además de instalar a la mujer como objeto sexual. Ante esto, recuerda que el Colegio tiene su propio Tribunal de Ética que puede actuar por oficio o por denuncia. “Si alguien acusa y la Comisión de Género estima necesario, u otro ciudadano (sea periodista colegiado o no), instalar una denuncia por discriminación, por lenguaje sexista en un medio, lo puede hacer ante el Tribunal de Ética de la región. Este emitirá un fallo que puede ser sancionatorio si son colegiados o al menos emitir un fallo que sea una sanción moral, que tenga una connotación pública porque a ningún periodista le es grato que lo sancionen éticamente”

Mujeres y cargos de decisión

Javiera Olivares considera que la la participación de las mujeres en los puestos directivos de los medios es muy escasa. Son minoría. Lo mismo que en el caso de los sindicatos. A ella le toca estar “todos los días” en reuniones con dirigentes sociales vinculados al tema de la libertad de expresión y, mayoritariamente, son solo hombres. “Creo que eso redunda en las iniquidades, en las enormes barreras de entrada para poder participar en la repartición de responsabilidades en la vida profesional y personal. Entonces, es un círculo vicioso que hace que la participación de la mujer en los cargos de decisión, ya sea ejecutiva de medios, directiva o de definición a nivel sindical, gremial y social, sean minoritaria”.

Autoevaluación

Ad portas de terminar con su periodo al mando del Colegio de Periodistas, Olivares considera que han sido dos años muy laboriosos, de mucho trabajo. Ella los definiría como un tiempo donde se han cumplido muchas tareas que se propusieron como equipo en materia de género, lo que no significa que aquellas se hayan cumplido a cabalidad. “Desgraciadamente no dependían únicamente de nosotros. Son objetivos de amplio alcance. Pero sí hemos abierto debates. Por ejemplo, el año pasado solicitamos una fiscalización a todos los medios a nivel nacional para ver las condiciones laborales de los y las periodistas”.

En cuanto al tema de género, el planteamiento general de la entidad gremial ha sido avanzar en levantamientos de estudios y regulaciones, a propósito de la precariedad de trabajadores y trabajadoras, en general. “Pero como la mujeres han sido víctimas de discriminación histórica, son una de las que más hay que proteger porque en el fondo son las que tienen menos posibilidades de trabajar en condiciones de igualdad”.

Olivares considera que sí ha cumplido con las mujeres. Pero insiste en que hay mucho más por hacer. Está confiada en que el debate se instaló y que la Comisión sin duda va a ser muy importante para levantar insumos que permitan dotar al Colegio de Periodistas de más opinión y capacidad de denuncia. Se siente conforme con el apoyo que las mujeres del gremio le han brindado, lo que considera al mismo tiempo muy desafiante. “Te exigen mucho. Están atentas a cuando no tocaste un tema de género, cuando te equivocas. Eso hace que esté todo el tiempo tratando de incorporar este asunto”, afirma.

Próximos compromisos

Uno de los compromisos que dejará instalado será fortalecer el trabajo colectivo en materia de género en el Colegio de Periodista. “Hay que reanimar el tema de la equidad y la no discriminación. La obtención de un lenguaje inclusivo en los medios debe ser una de las tareas centrales del próximo gobierno del Colegio”.

Javiera Olivares no sabe si se postulará nuevamente a la presidencia. Su foco ahora es terminar esta gestión bien y dejar pavimentado el camino para quien sea la persona que venga. “Que el tema de género sea una de las tareas importantes del Colegio, no puede depender de si la nueva presidencia es de una mujer o no. No porque haya una mujer al mando el tema se debe tocar más”.

 


04Francisca Quiroga, directora editorial de El Desconcierto

“Los medios han sido un aliado estratégico en la construcción de discursos hegemónicos para una mujer subalterna, sin espacios ni voces”

Por Nancy Muñoz

En marzo de este año, en la sede de la ONU en Nueva York y en el marco de la 60° sesión de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW); ONU Mujeres realizó una alianza con más de 35 medios de comunicación asociados al organismo, reconociendo el importante papel de la prensa a la hora de promover la igualdad de género. El objetivo era cambiar el comportamiento de los medios en materia de promoción de los derechos de las mujeres. También los insta a comprometerse en la implementación de una agenda de desarrollo sostenible basado en contenidos con perspectiva de género: eliminar estereotipos y sesgos de género en reportajes, vía decisiones editoriales de alta calidad, prácticas corporativas sensibles al género y puestos de liderazgos que incrementen la participación de las mujeres.

Francisca Quiroga, cientista política de la Universidad de Chile, académica y directora de El Desconcierto cree que los medios de comunicación reproducen los discursos de una sociedad machista y conservadora, vinculando siempre a las mujeres a acciones donde se les asocian a estereotipos y prejuicios. Asegura que “los medios de comunicación han sido un aliado estratégico en la construcción de discursos hegemónicos para una mujer subalterna, sin espacios ni voces”.

Chile, medios y sexismo

Chile se caracteriza por tener una estructura de propiedad de la prensa escrita, concentrando, bajo una lógica económica de duopolio, liderados por los grupos Edwards y Saieh, principales consorcios que reúnen a los más conocidos y masivos medios de comunicación escritos.

Para Francisca Quiroga, esta lógica de posesión desfavorece a la ciudadanía obligándola a ser parte de una alta concentración de la información, que sólo reproduce la falta de pluralidad y donde los contenidos son principalmente asociados a estereotipos y prejuicios. Asegura que gracias a esto, los medios de comunicación tienen el poder de naturalizar la discriminación de las mujeres ya que “buscan atenuantes o significantes donde terminan haciendo apologías respecto al amor y a los celos y donde no construyen un debate profundo respecto a la violencia sistemática y estructural hacia las mujeres”.

La directora de El Desconcierto cree firmemente que los medios generan un importante espacio público, que tienen la capacidad de influir y que construyen realidades. “No podemos obviar que los medios– dentro de un sistema democrático– cumplen un papel estratégico fundamental. Movilizamos ideas e información. Tenemos la responsabilidad de producir contenidos que favorezcan la inclusión, en especial de las mujeres que todavía siguen siendo desfavorecidas”.

El rol que debiesen cumplir los medios de comunicación, en cuanto a la adopción de una perspectiva de género es fundamental para avanzar como sociedad. Francisca Quiroga asegura que en las mujeres hay una doble discriminación y uso de adjetivaciones que al ser analizadas llaman poderosamente la atención. Criminalización, asociación de prostitución, lógicas de cuerpos y mujeres reducidas a objetos son sólo algunos ejemplos de la violencia que se ejerce hacia las mujeres a través de los medios. “Los medios de comunicación deben tener conciencia que están produciendo conocimiento e ideas respecto a la concepción que se tiene sobre la mujer; sobre todo, en una sociedad altamente desigual y violenta. Sus discursos y titulares no son asépticos, siempre hay un debate, una posición y un enfoque”, dice la actual directora de El Desconcierto.

Quiroga cree que un periodismo no sexista basado en la perspectiva de género no sólo significa la reducción de estereotipos o prejuicios sino que los medios deben tener también la capacidad de hacer un periodismo consistente, de calidad y con fundamentos.Para ella, el poder está en la ciudadanía y en la formación de las nuevas generaciones ligadas a las comunicaciones. “Hay que culturizar a la sociedad para que partamos desde la base; no vamos a leer o ver algo donde se discrimine a la mujer. Estamos viviendo un proceso de transformación profundo donde los ciudadanos y ciudadanas están cada vez más empoderados con los discursos del siglo XXI. Ahí hay una oportunidad para cambiar cómo los medios presentan a la mujer”, dice.

Involución mediática

Desde siempre los medios de comunicación– en particular aquellos que utilizan como recurso las imágenes– han mostrado a las mujeres estereotipadamente. No resulta extraño ver en aquellos programas de ficción (realitys show o teleseries) o en los de realidad (noticieros) a las mujeres intentando ser profesional, autónoma y decidida; los estudios sobre publicidad o televisión sexista así lo avalan. Para Francisca Quiroga, los medios se han encargado de establecer una imagen desfavorable de la mujer, en especial la televisión que aún mantiene una estructura tradicional mostrando a una mujer madre, dueña de casa, amable y sin opinión política. “Creo que en los medios de comunicación hay una involución y es tremendo decirlo. Hay una involución desde el punto de vista de las posiciones y del espacio que tienen”, dice enfática la cientista política.

La solución va más allá de una reestructuración de las mecánicas y prácticas laborales. Los medios deben preocuparse en innovar y mejorar aquella estructura rígida y masculinizada que va desde las tomas de decisiones hasta presentarse frente de una cámara de televisión. Si bien Quiroga cree que es bueno que un hombre y una mujer sean los conductores de un programa de contingencia nacional, ya que estaría demostrando la diversidad existente en el mundo, piensa que aquél es un espacio que debiese transformarse y replantearse, pues las mujeres aparecen como segunda voz, como portadoras de temas blandos y sensibles y como referentes, principalmente, de la moda. “Hay una involución y una falta de debate profundo. Muchas veces no se reconoce a la mujer como ser humano con las mismas capacidades que un hombre”.

El Desconcierto y su apuesta feminista

El Desconcierto es un reconocido medio digital que ha publicado una serie de artículos basados en la promoción de los derechos humanos de las mujeres. Nace el 2011 bajo un Chile revolucionado, ahogado de demandas y desconcertado por los múltiples cambios sociales que la ciudadanía exigía en las calles del país. Su directora asegura que es un medio que busca instalar contenidos con una perspectiva de género y con un fuerte compromiso con los actores sociales. “El Desconcierto es un medio comunicación que se identifica con la política del siglo XXI. Nosotros tomamos el tema gay, lesbianas, transexuales, bisexuales, mujeres. Les damos un lugar a cada uno de los actores sociales existentes”.

El medio utiliza diferentes mecanismos que le permiten llevar a cabo un periodismo con perspectiva de género, inclusivo y no discriminatorio; pero al mismo tiempo, crítico y pluralista.La utilización de diferentes voces que representan la diversidad existente en un reportaje, reuniones de pautas participativas, ejercicios de conversación durante la escritura del artículo e hincapié en la utilización de las fuentes; son sólo algunas de las características que definen a este medio.

Francisca Quiroga afirma que los periodistas del medio digital son profesionales feministas que, más allá de la moda, son sensibles frente a una noticia que violenta a las mujeres. Para ella,tener una perspectiva de género no pasa por ser mujer sino que por la forma en cómo se entiende la política. “Este es un medio feminista porque entendemos la desigualdad como algo estructural y el feminismo es una forma de entender las relaciones y las comunicaciones de manera distinta. Tenemos marcos conceptuales que compartimos y que como medio de comunicación nos motiva a hacer un periodismo distinto”.

Para no caer en prejuicios ni asociaciones que generen profundización en la desigualdad de género, El Desconcierto trabaja con un manual del estilo que define cómo sus integrantes entienden los problemas y cómo abordan el tema de las desigualdades sociales. El texto nació de la revisión de distintas investigaciones sobre medios que se declaran con perspectiva de género y de minorías; además de la conversación y posterior sociabilización de los temas relativos a la igualdad de derechos. “Este manual nos permite tener una política editorial definida que va más allá de la utilización de un léxico correcto. Hay un apartado sobre mujeres, migrantes e indígenas. El que llega al diario, es un periodista comprometido desde el punto de vista social y político”, recalca Francisca Quiroga.

Hoy en día la circulación de la información entre medios y ciudadanía es directa, basta con un click o con aceptar un diario gratuito por las mañanas. Para la cientista política, los medios pueden movilizar a población, en especial en una sociedad donde el descrédito de las instituciones es cada vez mayor. “Creo que estamos en deuda. Todavía hay una tendencia a invisibilizar a las mujeres como sujeto político o social. Aún se reproducen discursos que naturalizan roles, y no las nuevas voces que están en el debate. Los medios tienen una ética de la responsabilidad con relación a los temas, a cómo los presentamos y a los efectos que eso va a tener en la sociedad”. Para ella, la responsabilidad de ejercer un periodismo no sexista y con perspectiva de género, recae tanto en los medios como en la ciudadanía y en los encargados de la toma de decisiones.

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